Cuando va terminando el frío y se acerca la primavera es el momento en el que hay que estar ojo avizor para que nuestros canes no se acerquen a estas orugas, son verdaderamente peligrosas, mucho: producen urticarias y alergias en personas y en animales. Lo malo es que la procesionaria del pino o o thaumetopoea pityocampa cada vez aparece antes y en más lugares.
La descripción oficial parece la de una película de miedo, pero es real:
«Cada oruga dispone a lo largo de su cuerpo de unos 500.000 pelos o tricomas especiales que asemejan morfológicamente a pequeños dardos o flechas envenenados. Su pequeño tamaño y el hecho de que puedan desprenderse con facilidad implica un riesgo importante de urticaria no sólo por contacto directo sino también vía aérea a través del efecto de corrientes de viento.
El contacto de los dardos con los humanos y/o mascotas suele desencadenar reacciones cutáneas locales más o menos llamativas, aunque también pueden dar problemas oculares, bronquiales e incluso anafilaxia severa.»
Comentarios recientes